Seré un niño para siempre

Estaba dentro de una caja, de las que meten a las ovejas que comen baobab. Apareció un día en la playa, era apenas un niño de unos 10 años. Al cabo de un rato, luego que terminaran de hacerle preguntas todas las personas a la vez comenzó a contar de donde procedía… pero sus historias más que absurdas parecían sacadas de los libros cuentos.

Viajaba solo por el espacio en una burbuja de aire, no conocía lo que era la felicidad, ni los disfrutes de ser un niño. Sin querer, llegó a un pequeño planeta, el asteroide  B 612 dónde vive El Principito. Allí estuvo varios días, y aprendió como los niños nacen para ser felices. Supo también que la crecer y convertirse en adultos la felicidad de cuando son niños desaparece, se llenan de preocupaciones y algunos por culpa de “algo” llamado avaricia solo piensan en guerras y destruyen todo a su paso.

Fue entonces cuando decidió que NUNCA crecería, sería un niño para toda la vida… ¿pero cómo lo lograría?

En un planeta llamado La Tierra, si vuelas hasta el amanecer y giras en la segunda estrella a la derecha, llegarás al país de Nunca Jamás donde los niños no crecen y sólo existen la diversión y la felicidad, – le contó El Principito.  Ese era el motivo por el cual visitaba el planeta azul. Solo estaría unas horas, llegadas las primeras luces del alba volaría para no crecer en absoluto.

Ningún adulto le creía semejante cuento. No podían hacerlo; habían crecido, ya no eran niños. Aún así, no volvieron a ver al pequeño niño que apareció un día dentro de una pequeña caja.

3 comentarios en “Seré un niño para siempre

  1. El famoso Peter Pan… siempre siendo niño, no queriendo crecer, y eso tampoco es bueno. Hay que guardar un poco de niñez e inocencia pero hay que madurar y tener también los pies en el suelo. Besos
    Ana

    • sabes Ana, en este mundo convulso, lleno de guerras, crisis, y problemas en ocasiones es mejor seguir en la burbuja de la inocencia en la que viven los niños… aunque ser adulto tiene muchas ventajas además de cosas buenas😉 gracias por pasarte por aquí

  2. La inocencia de un niño es lo más bonito y puro que hay.
    Creo que hacernos un “reset” en el cerebro es algo que nos vendría muy bien a todos. Otro gallo cantaría…

    Saludos!

¿Qué opinas de esto?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s