El encuentro

Luego de un par de tragos en la bar del pueblo, al terminar el trabajo, caminaba a pasos lentos hacia la casa. Hacía poco se había mudado. Esta estaba en las afueras, un poco apartada de las demás, rodeada al fondo por un tupido bosque, fuente de cuentos y leyendas.

A pesar de las historias de los viejos que bebían en el bar, avanzó tranquilamente por el camino, rodeado de vegetación. Cuando divisó las luces de la casa, una corriente de aire frío recorrió todo su cuerpo, inmovilizando cada músculo.

Apresuró un poco el paso, cuando escuchó que alguien le seguía. Se detuvo. Miró atrás y a los alrededores: nada. No era más que una jugarreta de la mente, tal vez provocada por los tragos. Reanudó su marcha, ya casi llegaba a su destino cuando su ritmo cardíaco se disparó. Los pasos que antes le habían seguido estaban de nuevo, esta vez eran reales.

Volvió a mirar y como la primera vez no había nada. Respiró profundo cerrando los ojos y al voltearse su corazón se detuvo. Delante estaba una figura semi-humana, descomunal. Una larga y enredada cabellera, unos ojos inyectados de sangre y una sonrisa irónica, la cual dejaba ver una larga hilera de dientes junto a unos prominentes colmillos,  complementaba el aterrador aspecto aquello…

Algunos dicen que se suicidó, otros, que salió huyendo, pero los habitantes de las casas más cercanas juran haber escuchado un grito de terror esa noche.

Allí, a las afueras del pueblo aún está la casa, solo basta con mirar dentro, todo está en su lugar

¿Qué opinas de esto?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s